Cuando se instalan las altas temperaturas es difícil no caer en la tentación de usar bermudas, una prenda que normalmente va acompañada de las incomodas y horribles chanclas. Y es que ir en pantalones cortos no tiene porque significar que acabas de llegar de la playa o la piscina, por eso los mocasines son una opción divertida y elegante para un look veraniego.

Los orígenes de los mocasines se remontan a finales del S. XIX, el objetivo con el que se fabricaron los primeros zapatos de este modelo era aportar una comodidad a los zapatos de las casas de campo. La suela de los mocasines de antaño era de cuero y protegía a las personas del frío y humedad del invierno. Pensados para trabajadores, se diseñaron sin cordones con la finalidad de que fuesen fáciles de calzar y de quitar.

mocasines-tiamer-zapatos-ante-mallorca

Pero el máximo auge de los mocasines llegó en los años 50 cuando se popularizaron en Estados Unidos, debido a su comodidad para llevarlo en cualquier época del año. Finalmente, en los años setenta llegaron a Europa. Un territorio en que todavía hoy en día siguen siendo un calzado imprescindible en el zapatero de hombre y mujeres.

En la actualidad se pueden encontrar infinitos modelos de mocasines. Entre los más populares están los beefroll, que suelen combinarse con un atuendo más informal, por ejemplo en verano son ideales para usar con bermudas y también mucho más frescos que los Oxford o zapatos con cordones. Otros que también se han convertido en un must es el modelo tassel, aquellos que caracterizan por llevar unas borlas en el empeine.