Esos zapatos tan bonitos, precioso y la última dejan de serlo cuando no son cómodos y te hacen daño. Seguro que muchas veces te ha pasado, te enamoras de un tipo de calzado y luego no puedes llevarlos o quizá eres de esas que te gustan tanto que a pesar de tener que llevar cajas de tiritas en el bolso sigues poniéndotelos. ¡Error!

El primer paso para que los zapatos sean cómodos es que estén elaborados con productos de calidad y de una manera artesanal que adapte a la forma del pie, un ejemplo son los zapatos Tiamer que se fabrican en Mancor de la Vall. Ese es el mejor consejo, compra zapatos que estén bien hechos y puedas llevarlos sin problemas. Aún así, aquí te damos otros trucos que te ayudarán a que no tengas que llevar nunca más tiritas en el bolso.

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  • Usa almohadillas adhesivas. Parece un consejo típico y recurrente pero si vas a utilizar unos zapatos nuevos durante muchas horas hazte con unas almohadillas de silicona y colocalas en los puntos que te suelen hacer daño. Estas almohadillas las encontrarás de muchas marcas y cualquier gran almacén o en una farmacia. El hecho de tener el pie más protegido y acolchado hará que se eviten las rozaduras y te sean más cómodos.
  • Lija la suela del zapato. Con un papel de lija raspa sutilmente la suela del zapato, de esta forma crearas algunas franjas en las suelas listas que evitarán los resbalones. Un consejo muy útil para los zapatos de invierno que se utilizan en los días lluviosos.
  • Pon una bolsita de té un su interior. Si tu problema son los malos olores o el sudor puedes evitarlos poniendo una bolsa de té en el interior del zapato durante la noche. La bolsita de té ayudará absorber todos los malos olores y el sudor del día a día.
  • Pruébalos por casa antes de llevarlos largas jornadas. Te has enamorado de unos zapatos pero no tienes claro que te vayan a ser cómodos. Antes de ponértelos todo el días pasa la prueba de fuego usándolos por casa. De esta forma podrás saber cuánto tiempo puedes llevarlos y también se amoldarán poco a poco a la forma de tu pie.
  • Si vas a usar tacones apunta esto. Junta con una tirita el tercer y cuarto dedo del pie. Estos dedos comparten el mismo nervio que se tensa de inmediato cuando estos dedos intentan separarse,  por este motivo te duelen tanto después de usar tacones. ¡Prueba con este consejo!